¿Qué ventajas tiene llevar a mi bebé en un foulard?
Para el bebé pequeño, sentir la proximidad de la madre es una necesidad tan básica como dormir o comer. El balanceo de su cuerpo y su olor le tranquilizan y hacen que se sienta seguro y querido. El estrecho contacto con sus padres le da confianza en sí mismo y despierta sus sentidos. Muchos padres ob
servan que sus bebés lloran menos y que los cólicos y trastornos del sueño mejoran.
El foulard proporciona apoyo ergonómico y favorece el correcto desarrollo postural del bebé.
A los bebés más grandes les encanta participar en las situaciones cotidianas. Estar cara a cara con los adultos estimula su inteligencia y sus habilidades sociales y despierta un vivo interés en su entorno.
El foulard es el portabebé más cómodo para los padres. Permite llevar el bebé cerca del cuerpo, reparte bien el peso y deja las manos libres.
Además, en la vida cotidiana se abren nuevas posibilidades:
Utilizar el transporte público o realizar tareas del hogar ya no plantea ningún problema.
Los ascensores estrechos, las escaleras o los caminos difíciles dejan de ser un obstáculo.
Hay posiciones que permiten incluso amamantar el niño mientras seguimos con nuestras tareas.
Su versatilidad hace del foulard la solución ideal para los viajes: nos permite llevar al niño a todas partes, no ocupa espacio y se puede convertir en mantita, cambiador, hamaca o toldo…
¿Es complicado usar el foulard?
En absoluto.
Es tan fácil como aprender a cambiar los pañales o vestir al bebé. Todas las posiciones se pueden colocar sin ayuda ajena. Con cada foulard incluimos un libro ilustrado de instrucciones que explica todo detalladamente, paso a paso. Con un poco de práctica se coloca un foulard en pocos segundos. Además incluimos un póster con las posiciones más habituales como referencia rápida.
Sistema exclusivo “colocación rápida” .
En casi todas las posiciones existe la posibilidad de sacar y ponerse el foulard ya anudado para facilitar aún más el uso. En el libro de instrucciones se encuentra esta opción (marcada como “colocación rápida”) en todas las posiciones que lo permitan. El póster sirve como guía rápida para la colocación rápida.
La nueva libreta de instrucciones de es fruto de más de 20 años de experiencia y se ha sometido a tests amplios con madres y padres inexpertos.
Nuestras instrucciones son concebidas exclusivamente para el foulard. Con productos de otras marcas no podemos garantizar la estabilidad y la seguridad necesaria. Para evitar usos no intencionados no publicamos nuestras instrucciones en la web.
¿La posición del niño es correcta?
Recomendado por pediatras y comadronas .
El tejido especial del foulard se amolda perfectamente al bebé y proporciona un apoyo completo de la espalda y de la cabeza, respetando su delicada anatomía. Las posi-ciones con las piernas abiertas estabilizan la cadera y corrigen casos leves de displasia.
Los foulards se pueden utilizar desde el día de nacer porque garantizan un apoyo anatómicamente correcto. Por ese motivo, en Alemania, Austria y muchos otros países el foulard es el portabebé más recomendado por pediatras y comadronas.
Perfecta adaptación.
El foulard no tiene una forma prediseñada, por este motivo se adapta individualmente a la estatura del adulto y del bebé. El material está diseñado específicamente para proporcionar un apoyo óptimo del cuerpo del bebé y repartir el peso uniformemente por la espalda y las caderas de la madre o del padre. La tela es más ligera y más suave que cualquier otra tela con la misma resistencia, pero tiene el grosor y la elasticidad suficiente para que no dificulte la circulación en los hombros de los padres o en las piernas del bebé.
Apoyo correcto para lactantes.
El foulard apoya la espalda y la cabecita del recién nacido. Da soporte completo al cuerpo del bebé, por lo tanto el lactante no se puede “encoger” como suele ocurrir con otros portabebés.
La posición de piernas abiertas es muy beneficiosa para los bebés pequeños. Previene la displasia de cadera (mala colocación de la articulación), hoy en día tan corriente en los bebés, y ayuda a encajar la articulación de la cadera correctamente. Si buscas más información te recomendamos que leas el artículo “Bebés en Brazos” donde se hace referencia a las investigaciones y estudios clínicos realizados sobre este tema.
El foulard beneficia el desarrollo psicomotor
Levar a un bebé mucho tiempo encima beneficia el desarrollo físico y mental del niño. Se estimula el sentido del equilibrio, lo cual tiene un efecto positivo sobre el aprendizaje de los movimientos precisos y sobre el desarrollo del habla. Además se ejercita la musculatura y se mejora la digestión. El organismo y el cerebro están “en movimiento”. El niño puede asimilar muchas impresiones de su entorno sin tener que prescindir de la presencia protectora de su madre o padres. Puede esconder su cara en el hombro de su madre para evitar un exceso de estímulos y para procesar las impresiones. Niños que se llevan mucho en brazos tienen más facilidad con los contactos sociales ya que están acostumbrados de estar cara a cara con los adultos, lo cual facilita enormemente la comunicación.
El niño desarrolla confianza en el mundo que le rodea, y esto a su vez le da más auto-confianza. Los niños seguros en sí mismo no reclaman atención constantemente y se independizan con más facilidad. Los consejos bienintencionados como “no acostumbrar a los bebés a llevarlos en brazos” no podrían estar más equivocados…
¿Y si tengo problemas de espalda?
Postura correcta y máximo confort. Mucha gente se sorprende por la sensación de comodidad que proporciona el foulard, porque el peso del niño queda repartido uniformemente y apenas se nota. El secreto está en el tejido especial del foulard que permite llevar el niño muy cerca del cuerpo. Más información
En la práctica es imposible evitar llevar un bebé o un niño pequeño en brazos aunque tengas problemas de espalda. El foulard es una gran ayuda, porque es mucho más cómodo llevar un bebé con el apoyo del foulard ya que descarga la espalda, permite una postura correcta de la columna vertebral y da libertad de movimiento.
Medidas
Talla pequeña 2,3 m
Para las posiciones de colocación sencilla, tipo bandolera.
Sólo permite las posiciones “sentado lateral” y “tumbado lactancia”.
Ideal como segundo foulard, para los días calurosos y también para niños mayores.
Talla mediana 3,7 m
Para personas hasta talla 40 de mujer y con altura máxima de 1,75 m. (Posiciones estándar)
Talla grande 4,2 m
Indicado para personas a partir de la talla 40 de mujer, o con altura superior a 1,75 m.
Talla XL 4,7 m
Para personas a partir de la talla 48 o con altura superior a 1,95 m.
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